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Actividad 3 CRM

Actividad 3 CRM

de Maria Mendoza Prieto - Número de respuestas: 0
Imagen de Equipo 4

1. ¿Qué comportamientos específicos de liderazgo observaste en el vídeo y cómo impactaron en la coordinación del equipo?

En el vídeo se observa cómo uno de los profesionales asume rápidamente el liderazgo de la situación, dando instrucciones concretas y distribuyendo tareas, como preparar el carro de paradas, iniciar las compresiones torácicas y preparar la medicación.

Este liderazgo directivo puede resultar útil en una situación crítica, ya que permite organizar rápidamente la asistencia. Sin embargo, me llama la atención que, aunque inicialmente uno de los profesionales comunica que el paciente está hipotenso pero mantiene pulso, el líder identifica una asistolia y ordena iniciar la reanimación. No se si es porque se asume que el paciente se ha deteriorado en ese intervalo, pero creo que habría sido importante confirmar y compartir la situación clínica antes de continuar.

2. ¿Cómo influyó esto en la dinámica del equipo?

El equipo parece responder a las instrucciones del líder, lo que facilita que se inicien rápidamente las actuaciones. Sin embargo, tengo la impresión de que la comunicación es principalmente unidireccional, desde el líder hacia el resto de profesionales.

Creo que, aunque en una emergencia es necesario tomar decisiones rápidas, también es fundamental que el líder escuche las aportaciones de los demás y favorezca que cualquier miembro pueda expresar dudas o advertir de posibles errores.

3. ¿Cómo se distribuyeron los roles entre los miembros del equipo?

Inicialmente, los profesionales parecen asumir diferentes funciones de forma espontánea, atendiendo a las necesidades del paciente. Cuando interviene el líder, comienza a asignar tareas específicas, como las compresiones torácicas y la preparación del carro de paradas.

No obstante, algunas funciones parecen definirse sobre la marcha. Por ejemplo, una de las profesionales pregunta si debe preparar medicación, lo que sugiere que no todas las responsabilidades estaban establecidas previamente. Aunque existe cierta organización, no se observa una asignación estructurada de todos los roles necesarios durante la reanimación.

4. ¿Qué consecuencias tuvo esa forma de repartir los roles?

Como aspecto positivo, el reparto de tareas permitió organizar rápidamente la asistencia y que se realizaran varias intervenciones simultáneamente. Sin embargo, la falta de una distribución más estructurada y de una comunicación bidireccional pudo favorecer que se pasaran por alto datos relevantes, como que el líder solicitara preparar 1 mg de adrenalina y 300 mg de amiodarona, a pesar de que el ritmo identificado es una asistolia, en el que la amiodarona no estaría indicada.

Esto me hace reflexionar sobre cómo un equipo puede parecer bien organizado, con todos sus miembros cumpliendo sus funciones, y aun así existir riesgos para la seguridad del paciente si las decisiones no se contrastan o los profesionales no se sienten capaces de cuestionarlas.


5. ¿Qué estrategias de reparto de roles crees que podrían haberse utilizado para mejorar la eficiencia y seguridad en la situación presentada?

En primer lugar, establecería un líder claramente identificado, encargado de mantener una visión global, coordinar las actuaciones y reevaluar continuamente la situación.

Asignaría funciones específicas desde el inicio: compresiones torácicas, manejo de la vía aérea, monitorización y desfibrilador, preparación y administración de medicación, y registro de tiempos e intervenciones, adaptándolas al número de profesionales disponibles.

También utilizaría la comunicación en circuito cerrado y fomentaría que cualquier miembro del equipo pudiera comunicar dudas o discrepancias sobre las decisiones tomadas, independientemente de su categoría profesional.

Como reflexión final, creo que el vídeo muestra que asumir el liderazgo y repartir tareas no es suficiente para garantizar una asistencia segura. Un buen líder también debe escuchar, integrar la información aportada por los demás y generar un ambiente en el que los profesionales se sientan capaces de expresar sus dudas o advertir de posibles errores.